Los niños y la guerra química

La guerra química es una de las mayores amenazas que se cierne sobre nuestras cabezas (otra más). Viendo las imágenes de los niños muertos y de otros moribundos, el corazón se estremece. ¿Qué clase de ser humano puede utilizar esas armas contra la población? Tenemos que pensar que ya no es importante saber quién es el que las utiliza, sino que nos estamos dando cuenta de que CUALQUIERA (que las tenga) las puede utilizar. Con los últimos acontecimientos en Siria, la gente civilizada se ha echado las manos a la cabeza y ha dicho que eso no se puede consentir. Casi 1.500 personas de las cuales 500 eran niños han muerto por un ataque químico y de pronto todo el mundo se ha dado cuenta de lo  mala que es la guerra. Sin embargo estas 1.500 son las últimas de 100.000 víctimas que en dos largos años de conflicto se han producido en Siria. ¿A caso se puede dejar matar con armas de fuego como si eso fuera lo natural? ¿Hay diferencia entre un niño muerto de un disparo en la cabeza o por inhalación de gas sarín? Hay quién dice que no se puede intervenir en los países puesto que ellos son dueños de su destino, normalmente son los mismos que les arman hasta los dientes y que les importa muy poco como utilizan esas armas contra la gente indefensa. ¿Llegará el día en que no se permitirán estos conflictos? Esta pregunta tiene muy difícil respuesta, yo creo que sí, pero yo soy bastante optimista.

No me gusta…

By James Milton Tillman

Las religiones y las sectas, las antiguas y las nuevas y las que están por venir.
Uri Geller y la capacidad de arreglar relojes y doblar cucharas.
La gente que dice que habla con los espíritus, que tiene un don y te pone en contacto con ellos.
Los telequinésicos que mueven objetos con la mente.
La sabiduría de los antiguos, la sabiduría milenaria y sobre todo la sabiduría oriental.
La numerología.
Los Mesías, profetas y salvadores de la patria.
El poder sanador de las pirámides. Chamanes y constelaciones familiares.
Brujas, brujos, espiritistas, curanderos.
Duros a peseta.
Los que dicen haber sido abducidos por extraterrestres.
La cura del cáncer a través de la respiración.
Los que adivinan los pensamientos.
La quiromancia. La astrología, el tarot, el horóscopo.
El poder sanador del canto de las ballenas, delfines, orcas etc..
La aromaterapia, fangoterapia, el análisis bioenergético, la homeopatía, los Chakras, la cromoterapia, la piedroterapia, la iridología.
La magnetoterapia, la reflexología, la moxibustión, la ayurveda, reconexión y sanación reconectiva.
El renacimiento y la reencarnación.
En general todas la medicinas alternativas.
Fantasmas, hadas, espíritus, exorcistas.
Todo lo relativo a los gurús.
Milagros y apariciones.
El enriquecimiento ilimitado.
Los que hablan con dios, los que mandan en nombre de dios, los que han visto a dios o a alguno de sus familiares.
La tortura y el maltrato de seres humanos. La explotación.
La explotación de la tierra, el maltrato animal en todas sus formas.
Cualquier forma de pobreza.
Cualquiera que contravenga alguno de los artículos de la declaración universal de los derechos humanos y la declaración universal de los derechos de los animales.
La guerra, la ignorancia, la barbarie. La imposición. Mc Donalds.
Otra vez a Uri Geller.

(Continuará…)

Nacionalismos y riñones “Me se caen las lágrimas”

Cuando ahora se empeñan en separarnos, por eso de los nacionalismos, ya sean catalanes o vascos o del peñón de Gibraltar, parece que algo trasciende a la política y nos hace pensar que merece la pena pertenecer a esta raza de humanos. Cuando era pequeño mis héroes pasaban por el Capitán Trueno, o el Capitán Tan, más tarde cuando el raciocinio comenzó a hacer mella en mi entendimiento mis héroes pasaron a ser gente anónima que tiene un arma poderosa y que no es otra que la solidaridad. En el hospital de Valdecilla se ha llevado a cabo el primer transplante cruzado de riñón, entre una pareja de cántabros y otra de catalanes, para lo que ha sido necesario un buen puñado de héroes anónimos. Por una parte los donantes, el marido del matrimonio cántabro ha donado un riñón que ha recibido la paciente de Barcelona, recibiendo la de Cantabria un riñón donado por el donante catalán. Por otro lado el equipo de médicos de catalanes y cántabros que con su entrega, ilusión y especialización han hecho posible el milagro y que no saldrán en la televisión ni harán una película de ellos y que ningún escolar pronunciará su nombre cuando se le pregunte que quiere ser de mayor. En julio de este mismo año se llevó a cabo un triple trasplante entre andaluces, vascos y catalanes. Parece que hay una medicina contra los nacionalismos, los separatismos y el “tú más” y es la solidaridad. Parece que tiene que venir la medicina a crear un catalán con un poco de cántabro, o un andaluz con un trocito de vasco, es la ironía de nuestra vida, de nuestra España. Además todo esto no importa mucho, Neymar ha metido su primer gol con el Barça. Como diría el pasiego “me se caen la lágrimas”.

Verdades y mentiras

By James Milton Tillman

En una morgue, el vigilante era necrófilo. Violaba a las muertas que le gustaban. Una vez violó a un cadáver de dieciséis años y lo resucitó. Los padres no le denunciaron. ¿Dónde está la verdad? No importa, de hecho, la verdad absoluta no existe, la verdad es un punto de vista, es lo que hay al otro lado de la mira del francotirador. Lo importante es la esencia de las cosas, por eso nadie puede ser juzgado, lo bueno para uno es malo para otro, hay muy pocas cosas absolutas que satisfagan a todos los implicados. Los conceptos puros son utopías, pueden tener varias sombras varias proyecciones. Un cilindro puede proyectar una sombra cuadrada pero también circular, el amor te puede salvar o te puede matar. Hay muy pocos hechos indefendibles.  El bien y el mal absoluto no existen, si existiera Dios, lo tendría muy jodido. Yo no conozco a Dios, es más que probable que él tampoco me conozca a mi. El día que nos encontremos, ambos nos llevaremos una sorpresa. Él no será lo que yo esperaba, y no será su culpa y yo no seré el hijo perfecto, y esa no será mi culpa, yo no me cree a mi mismo. Al final no hay culpables, no hay verdades, sólo hechos buenos o malos, depende. La verdad no es una meta, no es un fin, es un estado, y como tal es infinito, cambiante, variable. Como todo.