Del furúnculo de Reagan, la tecnología y la globalización, a la almorrana de Obama

     Recuerdo que a Ronald Reagan en los años ochenta, cuando era presidente de EE.UU, le operaron de un furúnculo en el culo y la bolsa española se desplomó mientras el hombre estaba en el quirófano, y que nada más salir y pasar a reanimación los inversores recogieron beneficios. Ese día me di cuenta de que el asunto de la globalización era más serio de lo que pensaba.

     Marguerite Yourcenar decía en Memorias de Adriano que a pesar de las derrotas, enfermedades, indiferencia y errores del ser humano, hay momentos en los que el caos cede y toda la amalgama de calamidades dan paso a periodos prodigiosos de felicidad y progreso en una clase de milagro por el cual todo se compensa.

     En el paso del caos al orden y viceversa, hay un período de transición, que es muy posible que sea el que estemos viviendo y uno de los factores más influyentes sin duda es el desarrollo de la tecnología.

    La tecnología nos aboca directamente a la globalización. Los medios de comunicación tanto de transporte como de información se aproximan poco a poco a la inmediatez. Las distancias no disminuyen, sin embargo los tiempos para trasladarse entre dos puntos cada vez son más cortos produciendo la sensación de cercanía. Pero la globalización se puede entender como medio de superar barreras o como una ocasión de hacer negocio.

¿Cómo gestionaremos gestionamos la globalización?

Es más que evidente que quien lo está haciendo son los mercados financieros (esa especie de monstruo sin cabeza visible del que todos formamos parte).

     Con la llegada de internet, ha habido una globalización del conocimiento. Nos ha facilitado la información de todo tipo: útil e inservible. Nos ha hecho viajar a través de nuestras pantallas a lugares en donde jamás hubiéramos soñado estar y ha sido capaz de resolver nuestras dudas más inmediatas (ejemplo: ¿cuántos años tiene Jodie Foster?). Los españoles apenas hemos descubierto la capacidad que posee para trabajar en grupo (sencillamente, en términos generales, porque no sabemos trabajar en grupo, el genio español es individual)

    La tecnología es fascinante, cautivadora, adictiva, ya se ha hecho imprescindible (la verdad es que esto siempre ha sucedido, lo que ocurre es que ahora llega a más gente) Sin embargo, hay más de tres mil millones de personas que jamás han realizado una llamada telefónica. Libros que escribieron Aldus Husley o George Orwell, por desgracia comienzan a tener sentido. No se sabe cómo va a terminar esto, parece algo imparable que va a acrecentar las diferencias ya existentes por causas económicas.

 Los beneficios que la tecnología desde hace 150 años han provocado en nuestra sociedad son incontables, en casi todas las áreas, los avances producidos por esta, han sido muy útiles. Esta frase que parece tan bonita, no es del todo cierta, no hemos sido capaces de desarrollarla adecuadamente. Con su implantación se ha causado daño a las personas y a otros seres vivos que están en este planeta junto a nosotros, hemos comprometido e hipotecado el futuro de las próximas generaciones, en la mayoría de los casos se han beneficiado solo las personas que podían pagarla, ha sido implantada a la fuerza sin posibilidad para los usuarios elegir no utilizarla, y por último, la actuación de los gobiernos en el apoyo de ella no ha sido dirigido hacia la satisfacción de las necesidades básicas e irrenunciables que proporcionen al ser humano una calidad de vida adecuada para el libre desarrollo de su persona. Las grandes empresas han convertido la tecnología en otro producto más de consumo.

     ¿Hay alguna solución?

     Es probable, como todo en la vida, que el acierto esté en el término medio, no debemos dejar de aprender a ordeñar una vaca, elaborar queso o sidra o cultivar nuestro huerto o pertenecer al grupo de bailes regionales de nuestro pueblo o barrio, y, además tener una red wifi a nuestro alcance y saber utilizarla.

    A pesar de todo esto, creo que el futuro de la humanidad se tiene que basar en el desarrollo tecnológico, debemos de utilizarlo en nuestro provecho, creando una sociedad basada en la abundancia y la única que nos puede liberar de la esclavitud del sistema monetario es la tecnología bien gestionada

    Creo firmemente que la economía debe de ser local y el conocimiento global.

     Es muy triste que a Obama le operen de almorranas y en mi barrio suba el pan (algo falla).

 

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