El islamismo,la prueba de la acetona y el Santo Padre.

Para comprobar si uno tiene acetona urinaria, se dispone de lo que se llama “una prueba rápida“, que consiste en introducir una pequeña tira de papel en una muestra de orina y esperar a ver si cambia de color.

Para comprobar el grado de penetración del islamismo en una sociedad la “prueba rápida” consiste en publicar una caricatura de Mahoma. Al igual que las tiras reactivas reaccionan con los cuerpos cetónicos, los extremistas musulmanes reaccionan de diversas formas.

Nivel 1- Algunos imanes elevan quejas formales ante medios de comunicación. (Penetración moderada)

Nivel 2- Musulmanes se manifiestan en la plaza del pueblo en contra de las caricaturas (Penetración media)

Nivel 3- Queman mobiliario público y aparecen grabaciones de individuos con pasamontañas atacando tiendas judías.(Penetración altísima)

Nivel 4- Lobos solitarios en nombre de Dios y con un fusil Kalashnikov en mano matan a quien se encuentran por delante.(Penetración insostenible, puede provocar muerte de la sociedad infectada).

El Papa nos ha iluminado el camino diciendo que cuando alguien se mete con tu madre lo más normal es que reciba un puñetazo en la cara (estoy totalmente de acuerdo). Solo hay que decirle al Papa que nuestra madre es la democracia y la libertad.

Como montar una religión en el siglo XXI

Montar una religión es un gran negocio, Dios siempre necesita dinero, mucho dinero, y sus representantes en la tierra lo administran gustosamente. Sin embargo para introducir una nueva fe se requieren seguidores, un buen pastor necesita buenas ovejas.

Trataré de explicar cómo se hace un buen pastor y algunos de los mecanismos que llevan a las personas a ser buenas ovejas. Tenemos primero que familiarizarnos con cinco conceptos, psicosis, apofenia, efecto Forer, pareidolia e hierofanía. Sé que son vocablos difíciles de almacenar en nuestra memoria, pero cuando los explique veremos cómo son más familiares de lo que aparentan.

PASTORES

Se entiende por psicosis, en términos generales, un estado mental por el cual el individuo pierde el contacto con la realidad, es esta una definición muy genérica que nos puede valer para el asunto que tratamos. Si el individuo no puede controlar la psicosis, esta se convierte en un problema. Evidentemente cuando vamos al cine y vemos Ávatar, perdemos durante tres horas el contacto con la realidad, pero en cuanto se termina la proyección, se termina la “psicosis“. Vemos que este primer concepto no es muy difícil.

La apofenia es la percepción de patrones o conexiones donde no los hay, y que todos padecemos en mayor o menor grado. El problema comienza cuando a esas conexiones que uno ve se le intenta dar sentido, un sentido que realmente no tiene. Pongamos un ejemplo sencillo. Alguien que el 7 del 7 de 1977 cumple 7 años, piensa durante toda su vida que el siete es su número de la suerte. Hasta ahí todo va bien, pero desea tener siete hijos, aquí ya se complica la cosa, con siete mujeres diferentes que hablen cada una siete idiomas, casi nada, comienza a perder contacto con la realidad y entra en una psicosis incontrolada. Sin embargo puedes tener apofenia y no padecer un desequilibrio mental, incluso la puedes canalizar hacia actividades creativas, que dejen con la boca abierta a los demás. El que es hábil para controlar, manejar y utilizar esta percepción de sucesos aleatorios y conseguir conectarlos de una manera artificial, es capaz de crear entre otras muchas cosas, una religión.

OVEJAS

El efecto Forer. En EL año 1948 el psicólogo Bertrand R. Forer, realizó una prueba a sus estudiantes que consistía en un test de personalidad mediante la realización de una serie de preguntas. Al cabo de unos días entregaba personalmente el resultado que había obtenido y les solicitaba a cambio una valoración del mismo, es decir, que estimaran en una escala del 0 al 5 el acierto de su evaluación. Estos le otorgaron un 4,26 de media. Sin embargo a todos les había descrito su personalidad con las mismas palabras, con frases genéricas extraídas de la lectura de horóscopos, que expresaban ambigüedad “…A veces eres extrovertido, afable, y sociable, mientras que otras veces eres introvertido, precavido y reservado. Algunas de tus aspiraciones tienden a ser bastante irrealistas...”. Además la valoración que le otorgaban a la prueba aumentaba por tres motivos:

1º- Si se hacía de manera personalizada

2º- Si el resultado del análisis arrojaba elogios y caracteres positivos

3º- Si el sujeto creía en la autoridad del evaluador.

Más o menos este experimento nos viene a decir que aprobamos lo que deseamos escuchar. (Aplíquese a todas las pseudociencias y artes adivinatorias)

La pareidolia es un fenómeno psicológico que se produce en nuestro cerebro por el cual al recibir este unos estímulos débiles, los interpreta como formas reconocibles. ¿Quién no ha jugado, alguna vez, a ver imágenes en las nubes? o ha reconocido figuras en las siluetas de alguna montaña. Yo tenía un coche que le llamaba Tristón, porque el guardabarros delantero se le había movido de tal manera, que parecía un mueca triste de su cara, con los ojos faros mirándome. Hasta aquí no hay problema, pero este empieza el día en que crees ver ovnis, fantasmas, el monstruo del lago Ness, a oír grabaciones con voces del más allá, anillos invisibles en dedos de santos, a la virgen María en un sandwich de queso, o en una corteza de un eucalipto o subida a un árbol o en una cueva. Es la pareidolia una expresión de la apofenia. Como en los conceptos anteriores, si la controlas puede ser muy creativa, graciosa y ocurrente. Si no la controlas se convierte en una psicosis.

La hierofanía es una experiencia íntima mediante la que se percibe, en un momento dado, el carácter sagrado de una cosa. Básicamente este término solo se puede aplicar a los que tienen una experiencia religiosa. Una de las más famosas es la zarza ardiendo que le dicta los diez mandamientos a Moisés.

Conclusión

Un individuo que maneje inteligentemente la apofenia y sepa utilizar el efecto Forer se puede convertir en un pastor de éxito. Y alguien que padezca pareidolia en un estado de psicosis y que en un momento receptivo religioso la transforme en una hierofanía, adobado de ignorancia, puede llegar a ser una buena oveja.