Semana Santa y Carnaval

Mucha gente se pregunta por qué no “cae” Semana Santa y Carnaval en las mismas fechas todos los años, y para comprender la explicación hay que saber lo siguiente.

La Pascua es una fiesta religiosa cristiana que conmemora la resurrección de Jesucristo y marca el final de la Semana Santa. El domingo de Pascua es una fiesta que se determina  en función de la luna y no del sol, es decir; se toma como referencia el primer domingo inmediatamente después  que se produce la primera luna llena tras el equinoccio de primavera en el hemisferio norte.

El equinoccio de primavera se produce algunos años el 20 y otros el 21 de marzo , este año cae en 20.

Así que vamos al calendario (gregoriano* y que tenga las fases de la luna) y para el 2016 observamos que el 20 de marzo es domingo, y la primera luna llena se produce el 23 que es miércoles, luego el domingo de Pascua es el día 27 de marzo. Una vez que tenemos el domingo de Pascua calculado, sabemos que la semana Santa es toda la anterior a él, es decir; jueves Santo 24 de marzo, viernes Santo 25 de marzo y así sucesivamente.

El carnaval se celebra justo antes del inicio de la Cuaresma, y esta comienza cuarenta días antes del domingo de Pascua (sin contar los domingos), con lo que los católicos llaman “miércoles de ceniza”. La Cuaresma tiene cinco domingos más el domingo de Ramos. Así que si contáis cuarenta y seis días hacia atrás desde el domingo de Pascua (27 de marzo), os encontraréis conque el 10 de febrero es miércoles de ceniza que habitualmente coincide con el “entierro de la sardina”, de lo que se deduce que la semana antes del 10 de febrero son los carnavales. Fácil ¿no?

  • Nosotros utilizamos el calendario Gregoriano, pero otras iglesias como la ortodoxa, la rusa, la serbia o la de Jerusalén, utilizan el calendario Juliano, lo que provoca que las fechas cambien.

Amén.

El cartero siempre llama dos veces

Decía Kevin Costner en su desafortunada película “The postman”, que una nación no es tal hasta que desarrolla un servicio postal. El cartero siempre ha estado en nuestra memoria colectiva como un personaje (o personaja si es cartera) afable, que prestaba un servicio imprescindible a la sociedad, y los que ya tenemos una edad recordamos aquel que lo fue en “Crónicas de un pueblo” junto al maestro, al médico y al cura. En fin, cartero para la generación de los cincuenta, sesenta e incluso setenta, por no remontarme más, cuando no había correos electrónicos ni existía Skype, significaba comunicación.

Pero hete aquí que de nuevo, nuestro ínclito alcalde, en su afán de convertir Santander en una smart city, y no bastándole con los comandos antirrumores, ha firmado un acuerdo con la compañía de Correos ( me temo que con los directivos, no con los carteros) por el cual de ahora en adelante se abrirá una colaboración con la policía municipal, para que estos (los carteros) al tener pocas cartas que repartir, utilicen su tiempo en denunciar a los ciudadanos que estén cometiendo alguna infracción, comunicándoselo a través de sus teléfonos móviles mediante fotos a la policía municipal, quien actuará de inmediato contra el infractor.

No sé que pueden opinar los sindicatos de este cambio de atribuciones a un cartero. Pero lo que está bastante claro es que a partir de ahora a los carteros no se les mirará con el mismo aprecio que se ganaron a fuerza de trabajo y sacrificio.

Pasemos lista:

Policía municipal, guardia civil, policía nacional, comando antirrumores, carteros, prosegur, securitas, porteros de discoteca, cámaras de vigilancia privadas y de tráfico, y no olvidemos los drones con cámara (ya están ahí).

Me voy p´al pueblo.

http://agencias.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=2086377